Llegamos a Madrid esta semana como asociados en la Cumbre Mundial sobre la Obesidad para hablar de salud y de cómo podemos ayudar a las personas de todo el mundo a vivir una vida más larga y plena.
Esta mañana, ese objetivo se vio trágicamente ensombrecido por un pavoroso accidente ferroviario al sur de la ciudad que ha segado muchas vidas. La situación aún está evolucionando, pero ya sabemos que muchas familias de toda España esperan con inquietud noticias de sus seres queridos. Madres y padres, hijos e hijas, cónyuges, amigos y colegas, que emprendieron un viaje normal y ya no regresaron.
Estaba previsto que el Presidente del Gobierno y la Ministra de Sanidad de España nos acompañaran hoy. Su lugar, con razón, está con el pueblo de España, a la cabeza de la respuesta a esta tragedia. En estos momentos difíciles estamos con ellos y con quienes trabajan ahora mismo para ayudar a las personas afectadas. No hubiera sido correcto que siguiéramos como si hoy fuera un día más. Por respeto a quienes han perdido la vida, a sus familias y al Gobierno y el pueblo de España, decidimos cancelar el acto oficial previsto para hoy.
A todas las personas que han perdido a un ser querido esta mañana: los acompañamos de corazón. Compartimos su dolor y los tendremos presentes en nuestro pensamiento en los días venideros.
España nos ha recibido con enorme calidez y generosidad. Hoy queremos ofrecer esa misma calidez a cambio. En este día oscuro, estamos a su lado.